7 consejos para trasladar las plantas del interior al exterior

Si eres un amante de las plantas que vive en un clima con inviernos severos, es probable que hayas traído todas tus plantas en maceta para el invierno. Las plantas para jardines de interior requieren diferentes tipos de cuidados que las de exterior, y aunque muchas variedades pueden ir de un lado a otro, todas necesitarán algo de cariño para sobrevivir a la transición.

Los siguientes siete consejos para trasladar las plantas del interior al exterior son esenciales para los jardineros de cualquier clima. Tenga en cuenta que las mismas reglas se aplican a las plantas de semillero que ha comenzado en el interior.

1. Aumente el tiempo en el exterior de forma gradual

Al igual que no se coge un gato de interior y se le echa fuera para que se las arregle solo, no se puede esperar que las plantas den el salto al instante. Pasar de un ambiente controlado al exterior es algo muy importante. Al principio, debes dar a tus plantas un tiempo controlado en el exterior.

Lo ideal es empezar con un par de horas por la mañana e ir aumentando el tiempo que pasan cada día al aire libre durante una semana.

2. Inicie las plantas en la sombra

Al principio, querrás dar a tus plantas una luz difusa. El sol directo puede quemar sus hojas y causar daños a largo plazo. Coloca las macetas bajo un árbol o algún tipo de toldo, pero ten cuidado de que no queden expuestas a la luz solar directa, ya que el sol se mueve por el cielo, cambiando la dirección y la longitud de la sombra proyectada.

Mueve las plantas a lugares que reciban más sol gradualmente, pero ten en cuenta los requisitos de cada planta. Algunas variedades se adaptan bien a la sombra parcial pero pueden soportar algo de sol, otras disfrutan de estar empapadas de sol todo el día y algunas especies de plantas estarán mejor a plena sombra.

3. Proteger del viento

Las ráfagas de viento repentinas pueden causar estragos en tus tiernas y delicadas plantas de interior. Asegúrate de proteger a tus plantas del viento directo, al menos durante la primera semana en la que se están acostumbrando a la vida exterior.

Al final se endurecerán y se harán más fuertes, pero tardarán un poco (de unas semanas a unos meses).

4. Manténgase alejado de la lluvia intensa

Aunque una lluvia ligera puede ser increíblemente beneficiosa para tus plantas, un diluvio puede destrozarlas al sobresaturar las macetas con un mal drenaje o al inundar grandes cantidades de tierra y exponer las raíces.

Asegúrate de que todas tus macetas tienen un buen drenaje, porque las lluvias torrenciales pueden dejar las raíces de las plantas anegadas y provocar podredumbre y hongos.

5. Riegue en función del tiempo

Las plantas de interior pierden mucha menos agua por evaporación que las de exterior, debido al sol y al viento. Una vez que las macetas estén en el exterior, tus plantas serán sensibles al clima. Comprueba los niveles de humedad con frecuencia y riega a menudo si hace calor y está seco.

Asimismo, si llueve mucho, comprueba los niveles de humedad y asegúrate de que la tierra no está demasiado saturada. Deja siempre que la tierra se seque considerablemente antes de regar, y en muchos casos regar desde el fondo es la mejor política: coloca tus macetas en un plato hondo lleno de agua y deja que la absorba desde los agujeros de drenaje.

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